viernes, 27 de julio de 2007

EN HILERA EN NEGRITA
Están desordenados pero en orden
de pie, como testigo de mi vida,
una y mil veces en mis manos
que sienten placer sólo al tocarlos.
Es un ejército de muchos combatientes
repletos de innúmeras ideas.
¡ Cuánto daría porque uno de ellos
fuera mío ¡¡totalmente mío!
que sus rasgos todos me pertenecieran,
que su pensar hubiera fluido de mi mente.
...únicamente cuido de sus vidas
para hurgar, cirujano en sus entrañas...
...me sobrevivirán. En ellos quedarán
las huellas de mis manos
con el deleite de ordenarlos
en tiempo y en espacio...
...presumo conocerlos y amarlos...
Los dejaré un día y otras manos
acariciarán sus cuerpos...
...otros ojos se delectarán con ellos...
...y seré... testigo...
olvidada ...arcana...

3 comentarios:

Mercedes Sáenz dijo...

Sonia: Esto es lindísimo. Una pincelada muy buena. Un toque espectacular. Si esto hubiera tenido sonido oirías varios monosílabos de admiración. El título también me pareció genial. Felicitaciones y un abrazo. Merci

Sonia Cautiva dijo...

Me alegra que te haya gustado, Mercisa.
Desde mi cama, en aquellos momentos felices que tuve, miraba mis libros con esa mirada. Hoy no sé. Los miro, no los veo. Están después de esta gran prioridad. Sólo te confieso que estoy desolada, cansada, aunque acompañada y cuando la compañía se va, la necesaria, mi hija, siento que el mundo se desploma y allá van ...en hilera y en negrita...todas mis sensaciones.
Un abrazo grande, grande.

Mercedes Sáenz dijo...

Que se pongan en fila, que marchen solos.No por mandato, lo harán ordenadamente para no lastimar, como puente de alivio. De ese corazón y esa cabeza van a salir los mejores. Un abrazo enorme, Merci