lunes, 25 de agosto de 2008


II
El no va más.

Pero si hay algo que implica suntuosidad y millones, eso es un Penthouse. La fantasía que supera todas las expectativas, la del millonario con su bata de seda tomando brandy en el último piso de un edificio de estilo francés, tiena cada vez más posibilidades.
Christies'Great Estates, el brazo inmobiliario de la afamada casa de remates fundada en el siglo XVIII, tiene más clara esta tendencia Premiun y desde hace un mes está comprando las terrazas de los edificios más exclusivos de Buenos Aires para, obviamente, construir los departamentos más lujosos.
Desde D&D Bienes Raíces, los representantes en la Argentina de estos emprendedores, dicen" La importancia de esta iniciativa radica también en que se logra incorporar valor a las características existentes de un edificio residencial, creando metros cuadrado de lujo en zonas en donde no lo había".
Como todo esplendor, siempre es mejor si no trae inconvenientes y la empresa constructora tiene todo pensado. Porque a la hora de adquirir el penthouse, el nuevo propietario del millón va a querer estar seguro de que, primero, los vecinos no van a odiarlo por problemas en la construcción y, segundo, tener lo último de lo último.
Por eso el método de construcción que planean usar es el conocido como off-site, que se realiza sin interupciones, rápido, sin ruido ni polvo. ¿O acaso un amante de la belleza va a soportar el disturbio que generan habitualmente las obras tradicionales? No. No señor.
Pero no es magia, es un sistema que consiste en un proceso de alta tecnología modular, que luego de rigurosas pruebas en fábrica, permite que los penthouses se instalen en un solo día sobre la terraza del edificio elegido. Como una suerte de casas prefabricadas, pero millonarias

1 comentario:

mercedes sáenz dijo...

En la misma línea con un trasfondo psicológico y social que dá para trecientos pocillos de café. Que los pague el del pent-house. Me pareció muy bueno. Un abrazo. Merci