miércoles, 9 de abril de 2008

I II III IV


I

Y no estás. ¿O sí?
Quiero oír el sonido de tu voz
quiero tu mirada
aún ésa de hielo
quiero el ruido de las llaves
de San Pedro
en tu caminar
quiero el exagerado acelerar
del motor de tu coche
quiero recibir el fastidio mentiroso
de tu juego.
Quiero el roce delicado de tus manos.

II

Tus manos tomando con destreza
la pelota en el arco
tus manos en el arte de encender un cigarrillo
tus manos prolongadas en
acículas perfectas
en la calma del dolor
en un instante
tus manos palpando, tocando, explorando
hasta descubrir el mal
tus manos penetrando en las entrañas
y matar la muerte
tus manos acariciando
cabellos de niños repetidos
en el tiempo.
Por fin
tus manos rozando mi piel
con magia de colores
despertando mis sentidos.
¿Qué no han hecho tus manos?
Tus manos tus manos.
¡El privilegio de conocer tus manos !

III

¿Dónde estás amor mío
que no alcanzo a verte?
¿En qué lugar desconocido
te busco?
¿No sabés que sin vos
mi existencia no es?
¿Por qué? ¿Por qué?
Mil veces por qué.

IV

No existe el agua
no existe el sol
no hay luz.
Hay nada.

6 comentarios:

mercedes sáenz dijo...

Títulos de números romanos para hacernos creer que son letras. Las palabras nunca son tan exactas cómo los números. Belleza muy fuerte en un dolor que imagino. Me has oído muchas veces que me cuesta felicitar sobre el dolor. Con dolor te felicito, separo las bellas palabras que te lastiman y veo una hermosa poesía, sin olvidar que sos la misma persona que las siente. Un abrazo grande Sonia. Merci

Sonia Cautiva dijo...

¿CÓMO TE ESTIMO, MERCI!

¡gRACIAS

gRACIAS POR TODO.

La Nené o Sonia

josé dijo...

Me alegró encontrarla regalándome su hermosa opinión a mis palabras, las que suelen tener arrebatos sin premeditar que en ninguno de los casos serán mentiras. Sus escritos tienen de principio la honestidad y la retórica de quien no solamente mira la vida, sino que la vive con todo su ser. Por eso he regresado y de nuevo le digo gracias y pido permiso para volver a su sitio que me agrada.

Sonia Cautiva dijo...

José Luis: "juntador de historias", me tratás de usted y yo te "voseo".
Será porque soy grande en edad y me parece que sos un joven brillante, o no, quizás un adulto con mucha vida y sentimientos.
Me encanta tu blog y tomaré mi tiempo para incursionar en él. tengo mucho que aprender.
Gracias por tu visita.
Sonia

A. M. Vermon dijo...

creo que los numeros romanos se pueden extender hasta el infinito.
la razón no alcanza, el dolor abarca todo, quizás llorar sea la solución para descomprimir la angustia.

josé dijo...

Mi estimada amiga, no me considero brillante, pero si un batallador que quiere seguir aprendiendo, por eso me siento afortunado de ir conociendo seres que me nutren desde su intimidad del alma, del corazón o de donde sea. El tuteo es propio de quienes nos entregamos sin careta, con eso afirmo que ser amable y rotundamente accesible no es cuestión de edad. Un beso para vos.