miércoles, 3 de octubre de 2007

Él
Sus ojos son negros
tan negros que lastiman.
Sus manitas paspadas por el frío.
Sus mejillas coloradas y ásperas.

¡Ah! esos pelos cortitos desparejos
cortados a cuchillo.
El cuerpo chiquitito.
Los pies están descalzos.

¡Cómo quisiera abrazarte
niño que no conozco!
¡Cómo quisiera besarte
cobijarte entibiarte!

Igual te conozco.
Te veo en cualquier esquina.
Pero ese pudor ineficaz
hace que no haga lo que debo.



Ésta es la primera poesía que escribí y fue la preferida de mi Malena ¡nieta mía!

2 comentarios:

Mercedes Sáenz dijo...

Es una dolorosa belleza, belleza el poema, dolorosa la realidad. Lo tenía guardado. Muy bueno Sonia!Merci

Sonia Cautiva dijo...

MERCI QUERIDA
LEÍ TU ANTERIOR COMENTARIO, SIEMPRE TAN AFECTUOSO.
ÚNICAMENTE LE CAMBIÉ LA CARIA A ÉL.