martes, 9 de octubre de 2007

ME PREGUNTO

Mil tentáculos me atrapan.
Olores de incienso agrio maloliente encadenados, me rodean,
se muestran amistosos,
mas percibo la intención aviesa
de apretar mi cuerpo a tal extremo
y no puedo extender mis brazos al vacío
ni siquiera emitir sonido alguno.
Me pregunto en noche como ésta
en que el cielo se desploma
en el sur de Buenos Aires
con manto pegajoso oscuro,
telón que moja mi cuerpo indefenso,
por qué me abandonaste.
El sonido de la música dejó de acompañarme,
la sonrisa banal de mi boca ardiente
escapó en tiempo progresivo.
¿Cómo es la risa? me pregunto,

¿caparazón de desechos marinos
convirtió a la tersura de mi piel?
¿y las ganas de bailar los sones de la vida
girando hasta caer
dejó de ser?
Queda la rebelión del no que
es bastante
y no alcanza a retroceder en el tiempo y el espacio.
Soles y lunas no brillan como otrora
pero hay algo en el fondo del tonel de las Danaides.
Permanece oculto en las sombras tras los muros,
el deseo de bailar soñando y junto a mí, abrazada,
a esta otra loca bailando.

1 comentario:

Mercedes Sáenz dijo...

Todo me pregunto querida Sonia. Es un poema completo cómo toda pregunta. Belleza, sonido y un contenido tremendo. Queda en el cuerpo y en los jirones de las neuronas después de haberlo leído.Se vuelve arriba y se lo ronda preguntándose cómo es posible responder a la pregunta madre, a la reflexión primera. Yo también me pregunto,después de tu poema. Excelente. Merci